Pablo Und Destruktion.

Pablo Und Destruktion

El dandy de la jota suicida, el indígena en trance, regresa de una rápida incursión por la escena alemana para acompañar a Fee Reega en La Casa de la Portera, en Madrid. Llega en el momento oportuno para encontrarse con la nominación a los Premios AMAS 2013 (Anuario de la Música en Asturias) en la categoría “disco otras escenas” por su trabajo “Animal con parachoques“, pero también para saborear los éxitos logrados por el álbum en 2012: 4º mejor disco nacional en Ondas del Espacio Exterior; seleccionado por MondoSonoro en el puesto 29 de “Los Mejores Discos Nacionales de 2012”; seleccionado por Jit Parade, la madre de todas las listas; o la inclusión del tema “Mi novia” en la selección de mejores canciones de Notodo.com, entre lo más destacado.

Pero el destructor nos sorprende un poco más cada día y no sólo en la puesta en escena; sirva de advertencia para los amantes de rarezas: hace escasas semanas nos entregaba la noticia de su colaboración con el pintor Nacho Torra en un disco instrumental con el que realizó la obra “Tráeme flores mientras no esté muerto”, expuesta en la galería La Fresh Gallery de Madrid.

Es un buen cierre de año y son buenos los comienzos para el reencuentro con la escena asturiana: el sábado 9 de febrero, Pablo Und Destruktion presentará su último videoclip en un concierto para La Caja Negra, en Oviedo. Esa noche asistiremos a un derroche de generosidad con el público más fiel al destructor: con la entrada se regalará una cuidada y personalizada grabación del concierto.

La asturpsicodelia cotiza al alza y desde la aparición de su “Animal con parachoques” fijado por el sello Pauken Grabaciones y Conspiraciones en los Estudios Güelita, de Morvís (Villaviciosa), Pablo no ha dejado de girar por los más diversos escenarios europeos. Los once temas que componen el disco se construyen sobre bases electrónicas obsesivas en las que se insertan sonidos procedentes de un instrumental híbrido y customizado a la medida del artista, dando forma a un exquisito surtido de vibrante psicodelia electro-folk con destellos del post-punk más retorcido.

El álbum “Animal con parachoques” está disponible en ediciones limitadas en CD y vinilo y online desde Bandcamp, en la web http://www.pablounddestruktion.com. No dejamos de recomendarlo.

Javier F. Granda

(Reseña para Post Magazine)

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Todos quieren al destructor

Pablo Und Destruktion se muestra al mundo con ese individualismo característico de la modernidad líquida, con un ojo puesto en la cultura popular y en la sociedad postindustrial, con el cuerpo maltrecho y recompuesto con prótesis de titanio celebrando con ironía The End of Europe desde un hórreo de Morvís, y con la influencia cosmopolita de un Berlín que proyecta las inquietudes del talento más contemporáneo.

Intuyo que quieren al destructor por su palabra y su voz, enormes como pocas de las que se elevan en el panorama musical actual, pero sobre todo por el magnetismo de un trasfondo auténtico.

De su prolija actividad musical se han vertido múltiples y variadas opiniones. Lleva varios años trabajando en la música, buscando y moldeando ese sello personal que hoy le identifica. Los que han llegado a tiempo le han conocido en Arroz y en Silencio Oso; a los que se incorporan ahora les toca probar el perfil del solitario, pero también descubrir su huella en los controles de Pauken Grabaciones y Conspiraciones, alos mandos de Estudios Güelita,o en el relanzamiento de Gandaya, vida alegre y vagabunda.

Una de las prolongaciones creativas que podemos observar en éste factotum es la escritura, tan sonora como su música a juzgar por la potencia que alcanzan sus Crónicas Asturpsicodélicas en MondoSonoro, o las píldoras de consumo más informal que nos ofrece en webs y redes sociales donde sus palabras se acomodan y se dispersan entre los impulsos de la electricidad haciendo valer independencia, creatividad y autenticidad de un solo golpe y sin despeinarse.

La asturpsicodelia vive un momento álgido en manos del destructor. La grabación de su último disco Animal con parachoques en los Estudios Güelita, de Morvís (Villaviciosa), finalizó en abril de 2012 y desde entonces no ha dejado de girar por media Europa, desde Brighton a Bragança, pasando por Hamburgo o Viena. Once temas en los que el destructor se las arregla con la guitarra, sintes, voces, bajo y percusiones y del cuál comenta en vice.com que todo ello“nacedel barbecho de Silencio Oso” ya que “necesitaba eliminar cualquier rastro de buenas intenciones y suavidad” para hacer “una mezcla de danzas indias con epilepsia” envueltas en “pinturas a base de carbón asturiano de primera calidad, mucho mejor que el de la competencia polaca”.

Temas como Extranjera, Du Bist El Sol, Me quieres como a un perrín, Gloria o Barro, Pequeña Retorcida, Pupilas Dilatadas De Ira, o Golpead a Pablo Und Destruktion, entre otras, se construyen sobre bases electrónicas obsesivas en las que se insertan sonidos procedentes de un instrumental diverso y customizado a la medida del artista. Todo ello conforma una psicodelia post-punk envuelta en tonalidades folk y con un arsenal de loops y delays que se cuelgan de unas letras ágiles y desgarradoras, no ajenas a cierta atmósfera velvetiana en ocasiones.

La imagen no es un recurso secundario en la puesta en escena de Pablo Und Destruktion. Su música se proyecta con éxito en la videocreación experimental, donde encontramos calidad narrativa y destellos de un universo chamánico con rituales que conexionan con la Naturaleza para emprender un camino alternativo hacia la búsqueda de identidades. En clips como Extranjera (2011, Berlin/Gijón), Du Bist El Sol (2011, Cantabria), Amigos (2012, A Coruña) o Agujero (2012, Morvís) asistimos a una experimentación deliberada de los códigos con los que el artista construye un orden simbólico más allá de lo musical.

Un breve pero lúcido comentario a las canciones de Animal con parachoques ha sido volcado por Víctor R. Villar en hipersonica.com.

Quien no haya tenido la oportunidad de conseguir aún ese lujo de CD en edición limitada a 130 ejemplares, puede darse prisa porque los 275 ejemplares del vinilo desaparecen a velocidad del rayo, y esto no ha hecho más que empezar…

Javier F. Granda